Un fundador que está levantando una ronda seed no suele tener, en primer lugar, un problema de dinero. Tiene un problema de información. En algún punto entre una hoja de cálculo, la bandeja de entrada, una carpeta compartida y una cadena de mensajes de WhatsApp está la respuesta a cuatro preguntas que no puede contestar en voz alta con seguridad: cuánto dinero hay realmente comprometido, quién está avanzando de verdad, qué valoración puede defender hoy y qué inversor ha visto qué versión de qué documento.
En el primer artículo de esta serie miramos ese desorden desde el lado del inversor. En el segundo dibujamos cómo se conectan los cuatro perfiles del ecosistema. Este es la vista del fundador: qué ve y qué hace realmente una startup dentro de Trakelt mientras tiene una ronda abierta.
Todo lo que aparece a continuación son pantallas reales del producto. Los datos de las capturas son ficticios.
1. La ronda como objeto, no como hoja de cálculo
En Trakelt una ronda de inversión es un objeto de primera clase: tipo, importe objetivo, valoración pre-money, equity ofrecido, ticket mínimo, fecha de cierre prevista y visibilidad. A partir de que existe, todo lo demás —inversores, documentos, valoración, compromisos— cuelga de ella, así que deja de haber una versión de la ronda que solo vive en la cabeza de alguien.
Lo que de verdad cambia la forma en la que un fundador habla de su ronda es el bloque de las cuatro etapas del dinero. Casi cualquier hoja de seguimiento tiene una sola columna de «comprometido», y esa columna mezcla en silencio cosas que no son lo mismo. Trakelt la parte en cuatro:
- Declarado — alguien te ha dicho que entra. Sin nada por escrito.
- Documentado — hay un correo, una carta de intención o un term sheet.
- Verificado — Trakelt ha comprobado el documento. Es lo que cuenta.
- Ejecutado — el dinero está en la cuenta y consta en el cap table.
La distinción no es burocracia. Un fundador que le dice a un inversor nuevo «llevamos 780.000 comprometidos» cuando lo verificado son 450.000 y lo que ha entrado de verdad son 300.000 no está mintiendo: está usando una palabra que significa cuatro cosas distintas. La pantalla hace imposible difuminar esa diferencia, y lo dice con todas las letras justo debajo de las cifras.
En la misma pantalla viven los compromisos que ocurrieron fuera de la plataforma —un business angel que firmó un SAFE, un grupo de inversión que mandó una carta—, con su tipo, su fecha de validez y los documentos que los respaldan adjuntos. Declarar uno basta para verlo; verificarlo es lo que lo mueve a la cifra que puedes citar.
La visibilidad de la ronda también es explícita: abierta a toda la plataforma, restringida a tus inversores actuales, limitada a una lista escogida a mano, o completamente privada. Cambiarla es un control, no un ticket de soporte.
2. Quién está mirando tu ronda
Cada inversor que entra en tu ronda ejecuta su propio proceso interno: sourcing, screening, evaluación, memo, comité, term sheet. Ese proceso es suyo y tiene alrededor de veinte fases distintas. Un fundador no necesita veinte fases. Necesita saber si una conversación está viva, atascada o terminada.
El pipeline de inversores agrupa esas fases en cinco etapas escritas en lenguaje de fundador: te han visto, te están analizando, decidiendo, negociando y cerrado. Debajo de cada una, en letra pequeña, sigue estando la fase real del sistema: no se esconde nada, simplemente se traduce.
Dos columnas hacen casi todo el trabajo. Movimiento dice cuántos días lleva una conversación en el mismo sitio, que es la señal más útil que existe para decidir a quién perseguir esta semana. Acción dice si la pelota está en tu tejado: preguntas pendientes de responder, o un term sheet esperando a que lo leas.
No puedes mover una fila. La startup no conduce el proceso del inversor, y fingir lo contrario produciría un panel que miente. Lo que sí obtienes es la verdad sobre dónde está cada conversación, actualizada por quien realmente lo sabe.
3. Una valoración que puedes defender
«¿De dónde sale esa cifra?» es la pregunta que termina más primeras reuniones que ninguna otra. El asistente de valoración existe para que la respuesta sea un método y un razonamiento, no una intuición.
Calcula varios métodos en paralelo —Scorecard, Berkus, múltiplos de ingresos, DCF simplificado— y de cada uno da un rango mínimo-central-máximo, una puntuación de confianza, una explicación de la metodología y otra de por qué esta startup cae donde cae. Los métodos que no puede calcular dicen exactamente qué dato falta y cuántos otros métodos desbloquearía ese mismo campo, de modo que completar tres números es una decisión que tomas con la recompensa delante.
La barra de arriba es la parte que más se usa: pone el rango recomendado y la pre-money que estás pidiendo realmente sobre el mismo eje, y etiqueta el resultado —dentro del rango, por encima, por debajo—. Una petición que queda por encima de la banda no está prohibida: es una conversación que ahora sabes que vas a tener.
Aquí hay dos decisiones de diseño que importan. La primera: toda valoración es privada por defecto. Nadie la ve hasta que la compartes, y al compartirla eliges entre el detalle completo o solo el rango, con toda la ronda o con inversores concretos. La segunda: la IA propone y tú decides. Elegir qué método pasa a ser tu referencia interna es una acción explícita, y sigue siendo tuya.
4. El deal room: compartir por destinatario
El deal room es lo que ve el inversor. Lo que gestiona el fundador es el expediente documental que hay detrás, y la diferencia importa: compartir en Trakelt no es «una carpeta con un enlace». Es una decisión por documento y por destinatario.
Hay tres cosas que merece la pena señalar:
- El checklist de lo que piden los inversores. Pitch deck, modelo financiero, cap table, escritura de constitución, métricas, propiedad intelectual, contratos clave. Enseña qué tienes, en qué versión, y qué sigue faltando —antes de que lo descubra un inversor por ti—.
- Compartir con condiciones. Cada compartición apunta a inversores concretos o a una ronda entera, y lleva sus propios permisos: si el archivo se puede descargar y cuándo caduca el acceso.
- Versiones y registro de accesos. Subir una versión nueva no borra el historial, y cada documento guarda quién lo abrió y cuándo. Cuando un inversor dice «ya he visto el deck», sabes qué deck.
Compartir un documento con la ronda es lo que hace que aparezca en el deal room de todos los inversores que están dentro de ella. Una acción, sin reenviar nada.
Compruébalo con tu propia ronda
Crea tu cuenta de startup, abre una ronda y mira si las cuatro etapas del dinero dicen lo que creías que decían.
🚀 Empezar ahora5. Lo que Trakelt no hace, a propósito
Ser claro con los bordes forma parte de describir un producto con honestidad.
- No decide cuánto vale tu startup. Calcula métodos, muestra rangos y confianza, y los explica. La elección es tuya.
- No te enseña la valoración interna de un inversor. Los informes de due diligence, los investment memos, los committee packs y el consenso de IA son suyos. Ves la fase, no el veredicto. El term sheet aparece en el momento en que te lo envían formalmente.
- No promete inversores. Ordena a los que ya están en la plataforma por encaje de tesis —sector, fase, ticket y geografía—, con la puntuación desglosada por dimensión, y te deja invitarlos. Que inviertan no es una funcionalidad.
- No necesita una ronda abierta para servir de algo. El expediente documental, el asistente de valoración y el cap table funcionan solos, que es como deberían usarlos casi todas las startups en los meses previos a salir a buscar dinero.
Preguntas frecuentes
¿Puedo usar Trakelt si todavía no estoy levantando ronda?
Sí. El expediente documental, el asistente de valoración y el cap table funcionan sin ronda abierta. Muchas startups los usan para prepararse meses antes de salir a buscar dinero.
¿Los inversores ven mi valoración?
No por defecto. Cada cálculo de valoración es privado hasta que decides compartirlo, y eliges si compartes el detalle completo o solo el rango, con toda la ronda o con inversores concretos.
¿Trakelt decide cuánto vale mi startup?
No. El asistente calcula varios métodos —Scorecard, Berkus, múltiplos de ingresos, DCF simplificado—, muestra el rango y la confianza de cada uno y explica de dónde sale la cifra. Qué método usas como referencia interna lo decides tú.
¿Puedo ver qué opina un inversor de mi startup?
No. Ves la fase en la que está cada inversor, no su valoración interna: los informes de due diligence, los investment memos, los committee packs y el consenso de IA siguen siendo suyos. El term sheet sí aparece en cuanto el inversor te lo envía formalmente.
¿Trakelt me busca inversores?
Ordena a los inversores que ya están en la plataforma según lo bien que encaja su tesis con tu ronda —sector, fase, ticket y geografía— y te deja invitarlos. No garantiza que ninguno vaya a invertir.